jueves, 1 de mayo de 2014

Esquemas mentales y contraseñas para los niños

Hace unos días ha ocurrido un caso de rapto y asesinato de una niña de 6 años que ha conmocionado Turquía. El asesino se la llevó diciéndole que iban a ir de picnic con sus padres.

Desde entonces ha habido muchos mensajes que la gente copia y pega en sus perfiles de Facebook, Twitter, etc. sobre como educar a los niños para que no ocurran estas cosas.

Uno de los que me han llamado la atención y que han hecho que escriba este artículo es el siguiente (pongo a continuación la traducción al español del mensaje original en turco):

En Estados Unidos, un desconocido vino a mi niño de 8 años y le dijo que había un problema y que su madre le envió a recogerle para llevarlo con ella.
Acto seguido, el niño le preguntó al desconocido:
Bueno, entonces, dime la contraseña, ¿cuál es?
El hombre oyó esto y rápidamente salió corriendo.
Porque; Su madre habló con el niño antes y creó una contraseña. Así el niño no debía irse con nadie que no la conociese.
Y este pequeño detalle, tal vez, había salvado la vida de un niño pequeño.
Hable con sus hijos. Cree una contraseña con él y dígale que no se vaya con nadie que no le diga la contraseña.
Quizá de esta manera se puede proteger a nuestros niños un poco más, por lo menos que podamos hacer nuestro propio mundo un poco más seguro. 
A parte de contar la técnica con una historia (cierta o no) y localizar su origen en Estados Unidos, lo que me interesa como antropólogo es el uso de la contraseña.

Este puede ser un ejemplo de lo que se llaman esquemas mentales, metáforas de cómo funcionan algunas cosas y que sirven para extrapolarlas al funcionamiento de otras.

¿Cuántas veces has abierto el ordenador y te ha pedido la contraseña de administrador para hacer alguna actualización o ejecutar algún programa? ¿En cuántas páginas de internet entras cada día en las que necesitas una contraseña para acceder a tu contenido privado?

Esta forma de uso de la nuevas tecnologías en las que para realizar acciones privadas necesitas una contraseña, se han extrapolado a una conducta humana, creando una técnica, un comportamiento procedente de otro ámbito en uno nuevo: la identificación de mensajes y personas de confianza.

Es interesante también que este mensaje se esté difundiendo también entre redes sociales, medios en los que como ya hemos comentado, los que los utilizan están "habitados" (y aquí entraría el concepto de habitus del que hablaré algún día) a utilizar contraseñas para su cuenta de facebook, de gmail, de twitter... No es difícil imaginar que esta técnica encuentra una identificación fácil en este tipo de público.

El caso da para mucho más, ya que parece ser que el asesino la mató como venganza contra su familia porque su padre había rechazado dar la mano de su hermana mayor para que se casase con él. El matrimonio y sus ritos en Turquía, fases, intercambio y propiedad de bienes y regalos, ritos alternativos (rapto de novias, huidas...), etc. es algo que da para mucho más que una entrada en ese blog y que quizás con algo más de tiempo iré hablando poco a poco si surge la ocasión.

De todas formas, este ejemplo sirve para ver el papel decisivo que puede llegar a tener del padre de familia en permitir o no el matrimonio de una de sus hijas con un pretendiente.  

domingo, 13 de abril de 2014

El Sol y la Luna, un efecto Whorfiano

Artículo publicado también en Anthropologies.es

Hace tiempo ya hablé de la hipótesis Sapir-Whorf que dice que la lengua materna afecta a la forma de pensar que tiene una persona. Esta hipótesis es la base del relativismo lingüístico y viene a decir que personas con diferentes lenguas ven el mundo de manera diferente.

Esta hipótesis tuvo, como el imperio romano, su momento de gloria y su caída, con las críticas que le llovieron por diferentes frentes, entre ellos el innatismo de Chomsky.

Sin embargo, el relativismo lingüístico sufrió una cierta recuperación de la mano de lingüístas como John A. Lucy, que estudió lo que se llaman 'Efectos Whorfianos'. Esta recuperación viene a presentar de nuevo la hipótesis del relativismo lingüístico de una manera más suave, explicadas mediante apropiaciones congnitivas que hacen uso del lenguaje y metáforas que consiguen que las categorías gramaticales del lenguaje materno sí que tengan un efecto en la forma de pensar de las personas, aunque quizás no tan evidente ni fuerte como pensaba o proponían Sapir y Whorf.

El otro día descubrí un ejemplo de ello que presenta bastante bien qué es un efecto Whorfiano.

Desde pequeños estamos acostumbrados a ver representaciones de el Sol y la Luna humanizadas, siendo (al menos en español) el Sol masculino y la Luna femenino, incluso se les ha puesto nombre (Lorenzo y Catalina). Esto pasa en español, ya que es un lenguaje con marca de género y las palabras son o masculinas o femeninas.

En otros idiomas existe también un género neutro, como en el caso del inglés, que se aplica tanto a la Luna como al Sol. Podéis decir que el inglés no es un idioma con marca de género, pero en este caso estamos ante un criptotipo, es decir, una categoría gramatical que sólo aparece en ciertas ocasiones. Me explico:

The Sun is rising
El Sol está saliendo 
Aquí no hay marca de género. Podría ser masculino, femenino, neutro o cualquier otra cosa, ya que no hay forma de marcarlo en la frase. Sin embargo, si eliminamos el sujeto y lo sustituimos por un pronombre, el género aparece:
It is rising.
(Pron. 3º pers. singular neutro) está saliendo.
Aquí es necesario saber el género del Sol para poder utilizar en la frase el pronombre con el género adecuado (he, she o it).

Pero como papantropólogo, tenía curiosidad por ver las complejidades a las que se va a enfrentar mi hija ahora que tiene que aprender dos lenguajes maternos, el español y el turco. El problema viene porque el turco es un idioma sin marca de género real, sin criptotipos. Así que a la "indígena" de la casa le hice la siguiente pregunta:
Yo.- Cariño, ¿en turco, la luna es masculino o femenino?
Mi mujer.- No.
Me recordó a esa famosa escena de 'El caso  Slevin':
Lindsey.- ¿Y qué le dirás?
Slevin.- Lo que diría un hombre con dos penes si su sastre le preguntara si carga hacia la izquierda o hacia la derecha.
Lindsey.- ¿Qué diría?
Slevin.- Sí.
Esa opción debería haber sido la esperable si hubiese pensado como un antropólogo. En turco, como no es un lenguaje con marca de género, las cosas no tienen por qué tener un género definido como en español, así que la Luna simplemente, no es ni masculina ni femenina. Lo que ocurre en español con la Luna es un efecto Whorfiano de libro ya que, la categoría gramatical de género del idioma afecta a la percepción que tenemos de las cosas según el género que se le aplique en el lenguaje, haciéndose visible en las representaciones humanizadas de ellas.

Uno de los ejemplos más conocidos de estas representaciones podemos encontrarlos en la literatura romántica. En "El Rayo de Luna" de Bécquer (ojo spoilers!) el protagonista se encuentra persiguiendo un rayo de Luna pensando que era una hermosa mujer.  En este caso la imagen de la Luna no sólo se feminiza sino que es confundida y sustituye a la imagen de una mujer real.

Podemos decir algo similar del Sol, donde frases como "¡Cómo pega Lorenzo!" lo humanizan utilizando una forma masculina.

Para finalizar, y siendo detallistas con el género de la Luna turco, hay una canción de cuna que dice:
Ay dede, ay dede, evin nerede?
Abuelo Luna, Abuelo luna, ¿Dónde está tu casa?
Esta es una de las pocas referencias al género de la Luna en turco, según la cual sería no sólo masculino, sino un hombre mayor. Sin embargo, es una respuesta a posteriori y con un "supongo" de por medio, lo que hace pensar que no es una categoría interiorizada como lo son las categorías gramaticales, sino deducida conscientemente a partir de la canción. 

domingo, 6 de abril de 2014

Colaboración con Antropologies.es

Hace unas semanas comencé el contacto con la gente de la publicación mensual Anthropologies.es. El proyecto me pareció muy interesante y sobre todo el perfil de la gente y los artículos que se publican.



Hoy comienzo oficialmente mi colaboración dentro de Antropologies.es con la publicación de dos artículos que ya fueron publicados en este blog. Uno hablando de un artículo en el que se daban algunos datos empíricos sobre la hipótesis Trivers-Willard en humanos y otro en el que explicaba qué es un criptotipo.

Os recomiendo dar un paseo por la publicación y ver otros de los artículos que hay en ella y seguirla de cerca, ya que pienso que con el tiempo puede convertirse en una publicación importante dentro del mundo de la antropología en España. 

viernes, 4 de abril de 2014

¿Que es una etnografía? (Explicado con Breaking Bad)

El otro día estábamos viendo las televisión en el comedor trabajo y salió la noticia de una mujer que vivía con sus 3 hijos en una casa okupa porque la habían desahuciado. Hubo comentarios de todo tipo, desde por qué no se iba a vivir con sus padres, que dónde estaba el padre de los niños, que por qué no pedía asistencia social... Pero un antropólogo piensa diferente, y ese es el comienzo de las etnografías, pero para ello, en lugar de contarlo con este ejemplo, lo voy a contar con otro que posiblemente quizás es más familiar.

Supongamos un típico profesor de instituto de unos 50 años, padre de familia que de repente le detectan un cáncer. Unos mese después volvemos a verlo y este profesor de instituto se ha convertido en esto:


A cualquiera que haya visto la serie le parecerá algo totalmente normal, incluso es posible que piense que él hubiese actuado de la misma forma si estuviese en su lugar. Pues una etnografía es lo que ha pasado entre el primer episodio y esta imagen que tenéis aquí.

El primer paso de una etnografía es darse cuenta de algo extraño. ¿Cómo es posible que un profesor de instituto se haga traficante de drogas? Lo importante es poder encontrar, en el contexto en el que vive ese individuo, las diferentes causas que han hecho que en esa situación actuase de esa manera. Después deberá poder presentarlo se forma que llegue a trasladar ese contexto a otras personas para su comprensión.

¿Sería posible este caso en España? El protagonista necesita el dinero para poder pagar su tratamiento de cáncer, pero eso en España (de momento) no es necesario, ya que la sanidad es pública e universal. Sin embargo, la serie lo que hace es ofrecernos el contexto, las causas por las cuales el público entiende al personaje, aunque vivan en la vida real en un entorno en el que esa situación y esas decisiones serían impensables.

Volvamos al caso con el que hemos empezado, una mujer con 3 hijos en el sur de Andalucía que vive en una casa okupa. ¿Cuál es el contexto que hace que esa mujer haya optado por esa estrategia? Hay que analizar entre otras cosas:

  • El efecto de la 2ª transición demográfica en España, el fenómeno de las familias tardías, las altas tasas de divorcio en las sociedades modernas, las segundas familias...
  • La tasa de paro de la región, la tasa de parados de alta duración, la estacionalidad de trabajos temporales en sectores agrarios, construcción y proletarios de los servicios
  • La segmentación del mercado laboral y la estacionalidad del trabajo marcado por la agricultura y el turismo
  • El marco legal y económico que permite los desahucios y el impacto en poblaciones en riesgo (madres solteras, parados, inmigrantes...)
  • Las redes de dependencia y parentesco a las que ha acudido y a las que no ha acudido esta mujer para la ayuda con sus hijos en esta situación
  • El acceso a ayudas públicas y a puestos de trabajo en la situación de madre soltera y el efecto de la edad de la primera maternidad en la carrera profesional de las mujeres
  • Las redes de ayuda informal y no institucionalizada que cubre las necesidades que no son cubiertas por el estado de bienestar
  • La posible actuación de instituciones oficiales sobre la custodia de los hijos por parte de la madre por esta situación
  • La reacción moral de otros sectores de la sociedad ante la estrategia de acudir a redes de ayuda no institucionalizada
  • Los propios medios de comunicación que han decidido que esta situación es noticia
Al final, lo que pretende una etnografía es lo mismo que consigue Breaking Bad. Conseguir que el lector entienda después de leerla que la estrategia de esta mujer o del profesor de química metido a camello no es descabellada o estrambótica, sino que cualquiera de nosotros en su situación y contexto podríamos haber actuado de manera similar. 

Al final de lo que tratan las etnografías, es de contextos.

viernes, 28 de marzo de 2014

El origen Acadio de Noé


El otro día me sorprendió ver que habían hecho una superproducción de... Noé. A parte de venirme a la cabeza la cantidad de creacionistas que estarán ya comprando palomitas y haciendo fila para ver en la gran pantalla la recreación de uno de sus capítulos favoritos del antiguo testamento, recordé que no hace mucho tuve la oportunidad de hacerme con un ejemplar de la Epopeya de Gilgamesh, relato en el que aparece una referencia al origen de ese mito judeo-cristiano. Pero empecemos por un principio. 

Hace muchos años que leí la historia de George Smith, un conservador del Museo Británico que traduciendo unas tablillas encontradas en Nínive (en la actual Irak) descubrió un pasaje que parafraseaba literalmente el momento del regreso de la paloma al arca tras el diluvio. Esto fue un shock en esa época, el 1872, ya que implicaba que el relato de la Biblia (la palabra de dios) no era "original", sino que la habían tomado prestada y adaptado de los babilonios. 

¿Cuál es el origen del mito? 

La versión más antigua de la Epopeya de Gilgamesh que se conoce data del 1.700 aC y está escrita en acadio, del que el babilonio es un dialecto, y es conocida como la versión paleobabilónica. 

¿Entonces, es Gilgamesh el Noe babilónico? 

Eso es lo que yo pensaba antes de leerme la epopeya, pero no es así. El relato cuenta la historia de un rey de Uruk, una ciudad-estado amurallada mesopotámica, que pierde a su mejor amigo después de haber tenido grandes aventuras. Su muerte le desespera de tal forma que viaja al inframundo en busca de la única persona mortal que había conseguido la inmortalidad. Esta persona es Utnapishtim (en adelante Uti), rey de la antigua Shuruppak (también llamado Ziusudra en otras fuentes). 

'Uti' tiene su propio poema épico, el Atrahasis, que se resume en la epopeya de Gilgamesh cuando este le visita y le pregunta cómo le fue concedida la inmortalidad por parte de los dioses. Es este personaje, 'Uti' o Atrahasis quien fue avisado por el emir de los dioses que se acercaba un diluvio que pretendía acabar con la humanidad, quien construyó un arca donde metió a una pareja de todos los animales y quien mandó una paloma para encontrar tierra firme. Al secarse la tierra, hizo una ofrenda a los dioses. Estos estaban exhaustos y muertos de hambre, ya que para sobrevivir necesitaban las ofrendas de los mortales. La supervivencia de Uti y sus ofrendas habían salvado a los dioses de pasar hambre y por ello le concedieron a él y a su mujer la inmortalidad. 

El personaje de Uti tiene cierta sorna. Cuando Gilgamesh le pregunta cómo puede convertirse en inmortal, le pide que para ello pase despierto sin dormirse durante 7 días, ya que dormir es lo más parecido a estar muerto (sería interesante el estudio simbólico de esto pero para otra ocasión...). Gilgamesh se sienta para esperar y al poco se queda dormido (Ohhhh!!!!). Para convencer a Gilgamesh que se había dormido le pide a su mujer (también inmortal) que haga un pan por cada día que pasa dormido. Al despertarse había 7 panes. 

Gilgamesh se lamenta y Uti le da una segunda oportunidad. No le da la inmortalidad pero le indica como conseguir una planta que rejuvenece a quien la toma. Gilgamesh la consigue, pero no la prueba en sí mismo, sino que quiere primero llegar a Uruk y probarla con un anciano. En el camino de vuelta a su ciudad para a bañarse en un lago y una serpiente le roba la planta de la juventud... (hay que ser gilip...) 

En fín. El gran rey de 'Uruk la amurallada',  el heroe que mató al temible monstruo del bosque, que acabó con el toro sagrado enviado por Ishtar para acabar con él y con su amigo, el hombre más fuerte de la antigua mesopotamia... no es capaz de quedarse despierto ni unos minutos y encima pierde tontamente la planta que le haría casi-inmortal. Un desastre... o no. Quizás hay en todo ello una lección moral sobre el destino inmutable de los mortales, la inevitabilidad de la muerte y la inutilidad de tratar de luchar contra el paso del tiempo. El único hombre que podría haberla logrado, el gran Gilgamesh, no consiguió su objetivo, pese a estar cerca. 

El relato del poema de Atrahasis o su resumen en la epopeya de Gilgamesh seguramente habría sido adoptado por los judíos exiliados en Babilonia desde el 589 aC e incluída en la compilación de Esdras y Nehemías de lo que se convirtió en la Torá tras la salida de Bablionia. No es quizás lo único. Cuando los dioses crean al amigo de Gilgamesh, lo hacen a partir de barro, igual que en el Génesis se crea a Adán. 

Así pues, cuando veo a un Russell Crowe con barba de 'Juego de Tronos' haciendo un barco enorme con la madera que no existe en mitad del desierto, enfrentándose a los que podrían ser los primos de 'Brave Heart' y con los asteroides de 'Deep Impact' de fondo y una estampida de animales digna de 'Ace Ventura Detective de Mascotas', no puedo dejar de pensar que hace al menos 3.700 años alguien estaba escribiendo en acadio una historia sobre unos dioses, unas ciudades, unas costumbres y unos personajes que ni mucho menos se parecen al Noé que nos vende Hollywood.  

¡Larga vida a Atrahasis!


ResearchBlogging.orgMitchell, Stephen (2010). Gilgamesh: a new English version Simon and Schuster

lunes, 24 de marzo de 2014

Patrilinearidad y patrilocalidad, una historia familiar.

Es interesante vivir en tu propia carne los efectos de como el estado moderno trata de compaginar las nuevas situaciones que ofrece la globalidad con su concepción tradicional del parentesco y la identidad. Este caso que voy a contar es el mio (nacido en Zaragoza, España), mi mujer (nacida en Ankara, Turquía) y el de nuestra hija (nacida en Zaragoza como su padre).

Hay que comenzar diciendo que en Turquía tu no apareces en el registro civil de donde has nacido, sino en el de donde nació tu padre. Esto es una muestra de patrilocalidad burocrática, es decir, que tu residencia (burocrática) es la misma que la de tu padre. Así pues, aunque mi mujer nació y ha vivido toda su vida en Ankara, está registrada en la ciudad de Diyarbakir, una ciudad amurallada a la orilla del Eúfrates en plena Mesopotamia anatolia.

El lío (en varios aspectos) vino cuando nació nuestra hija Luna. Luna nació en Zaragoza, España, y es hija de un padre español y una madre turca. En España se registró en la ciudad donde nació (natolocalidad) aunque hubiese sido diferente de la de su padre o madre. Sin embargo... ¿Qué pasa en Turquía?

Aquí tenemos que explicar primero las bases de la identidad turca y sus derechos de adquisición. Para poder ser reconocido socialmente turco, tu padre debe ser turco. Esto implica una patrilinaridad, es decir, que en Turquía perteneces al grupo social de tu padre, pero este derecho no existe si sólo tu madre es turca. Esto puede dar lugar a dos paradojas:

  • Aunque mi hija hubiese nacido en Turquía la gente no la reconocería como turca, ya que su padre no es turco. 
  • Un hijo de un turco y una española que hubiese nacido en Brasil, es considerado por todos los vecinos del barrio de su abuelo como turco.  
Así pues, el dilema de la administración burocrática es claro cuando nos dirigimos a la embajada a pedir la tarjeta de ciudadana turca de mi hija. ¿Cómo pueden darle identidad turca si su padre no es turco? Aquí está el malabar administrativo que, aunque pueda parecer enrevesado, es coherente con el principio de patrinilearidad y patrilocalidad. 

Mi hija, nacida en Zaragoza está registrada legalmente como ciudadana turca en Diyarbakir, la ciudad de su abuelo materno. La explicación es que la identidad turca no puede adquirirse de un padre no-turco, por lo que el tratamiento para darle la identidad es el de suponer que no tiene padre (turco). Así, la turquicidad viene del único hombre turco que se la podría dar en caso de no tener padre: de su abuelo materno, siguiendo así el patrilinaje de su madre. 

Esta es la historia de por qué una niña de año y medio nacida en Zaragoza está legalmente registrada en medio de la mesopotamia turca. Cosas que uno descubre estudiando antropología del parentesco...

miércoles, 8 de enero de 2014

¿Qué es un criptotipo?

Articulo publicado también en Anthropologies.es

En los años 40, Sapir y su alumno Whorf formularon los principios del relativismo lingüístico, pero ¿qué es eso? El relativismo lingüístico lo que viene a decir es que al aprender un idioma materno, interiorizamos una gramática que a partir de entonces utilizamos de forma natural. Sin embargo, esa gramática tiene implícita una forma de organizar el mundo, una serie de categorías que hacen posible que podamos utilizarla para expresarnos, y estas categorías no solo las utilizamos, sino que modelan la forma en la que entendemos el mundo. Es decir, que la lengua que hablamos modela la cognición y la forma de entender el mundo.

Estas categorías de la lengua muchas veces son visibles en el vocabulario mediante la lexicalización de conceptos que son más relevantes a una cultura que a otra. En español sólo tenemos una palabra para nieve, pero en las lenguas de países en las que la nieve es más común e importante tienen muchas más formas de referirse a ella, dependiendo de su espesura, dureza, si acaba de caer o está asentada, etc.

Sin embargo, las categorías que le interesaban más a Whorf no eran las léxicas, sino las gramaticales. Estas categorías son esenciales que estén interiorizadas por los hablantes de forma que puedan ser utilizadas de forma correcta en la gramática. En general, estas categorías serán visibles mediante género, número, casos, transitividad/intransitividad, contables/incontables, etc. La expresión gramatical de estas categorías abiertas es lo que se llama "fenotipo".

Sin embargo hay otras categorías que no siempre se marcan, y que sólo aparecen en casos especiales que sirven de contraste. Esta marca en casos especiales se denominan reactancias y la expresión gramatical de estas categorías ocultas se denominó "criptotipos" y es el tipo de categorías en la que el relativismo lingüístico está más interesado.

El interés está precisamente en que, al estar ocultas estas categorías requieren una interiorización inconsciente de la categoría, lo que según la tesis Sapir-Whorf modela los procesos cognitivos y determina la forma en la que entendemos el mundo.

Un ejemplo de criptotipo en español sería por ejemplo la diferencia entre forma y sustancia. En español las sustancias no pueden tener plural, ya que son incontables. No existe el plural de "ether", "helio", "manganeso". Aquí se puede argumentar que un estudiante de química puede sumar "dos oxigenos y un hidrógeno", pero en realidad lo que hace es operar con formas: "un átomo de oxígeno y uno átomo de hidrógeno". Igual que "las aguas residuales" son "vertidos de aguas residuales" o cuando pedimos "dos aguas" en un restaurante nos referimos a "dos botellas de agua". En estos casos el contexto permite la elisión o eliminación de la forma porque es entendida entre los hablantes, pero esta siempre tiene que estar presente para poder operar con sustancias en español.

Otro ejemplo de criptotipo serían las preguntas tipo "si/no" en turco. En español, podemos preguntar "¿viene?" o "¿cuándo viene?", y la contestación a la primera debería ser un "si/no" y a la segunda una referencia temporal. Sin embargo, en turco, las preguntas con respuesta "si/no" van marcadas. Veamos el mismo ejemplo en turco:

Gel      -iyor                mu                      ?
Venir    -3ºpers.sing,    interrog.cerrada. ?
Ne     zaman   gel        -iyor               ?
Qué   tiempo   venir    -3ºpers.sing.   ? 
Así, cuando  hablas en turco, tienes que tener en cuenta si la pregunta que estás haciendo es abierta o cerrada para poner la partícula "mi/mu" según corresponda. Esto constituye una categoría gramatical que en español o en inglés no existe, por ejemplo, y que sólo se marca en algunos casos. Esto sería otro ejemplo de criptotipo.

Para terminar, habría que comentar que las tesis del relativismo lingüístico han sido superadas, en su mayor parte y han quedado relegadas a algunos dominios concretos, quedando poco de su determinismo. Ya el propio Whorf en el llamado informe Yale, inédito en su momento y publicado recientemente reconocía las limitaciones de la tesis relativista y la unidad de psíquica humana. Esta tesis, defendida ya por Bastian y Tylor en el siglo XIX dice que todos los seres humanos compartimos las mismas capacidades mentales y procesos cognitivos gracias a un sustrato biológico y neuronal común a toda la especie humana. El informe Yale demostró aplicando técnicas de la psicología Gestalt, que los hablantes de lenguas diferentes eran capaces de diferenciar de la misma forma "forma vs fondo".