domingo, 11 de marzo de 2012

Consumismo y psicología evolucionista, por Gad Saad

Justo ayer compré el libro "Consuming Instinct, The: What Juicy Burgers, Ferraris, Pornography, and Gift Giving Reveal about Human Nature", de Gad Saad. Un psicólogo evolucionista canadiense muy activo en investigación sobre la aplicación de la psicología evolucionista en la vida diaria. Seguro que dará para varios artículos en este blog en un futuro cercano.

Además de este libro, dedicado al marketing y a la economía desde un punto de vista evolutivo, tiene también otro que también tengo pendiente de leer: "Evolutionary Psychology in the Business Sciences", que está centrado en la psicología  evolucionista aplicada al mundo y las relaciones laborales.

Os dejo con un vídeo (en inglés) sobre el libro y sobre la psicología  evolucionista  aplicada al mundo del marketing.



También podéis seguirle en su blog del portal Psychology Today: "Homo Consumericus". Muy interesante, sobre todo los artículos en los que diferentes autores se critican y responden unos a otros en el portal. Muy entretenido y con los últimos artículos y avances en el campo de la psicología  evolucionista.

Como veis, en el vídeo no se va mucho del tema de este blog, sobre todo cuando habla de los Ferraris como "colas de pavo real" y de como conducir un Ferrari aumenta tu testosterona (precisamente él fue el director de este estudio).

sábado, 10 de marzo de 2012

Por qué el PP es realmente un partido pro-aborto

Pese al título del post, este es un artículo científico en el que hablaré de evolución, reproducción sexual, psicología evolucionista, genética y la biología del embarazo. Todo ello tiene que ver con un tema tan controvertido como el aborto.

Dicho esto, todo aquel que quiera leer este artículo como un manifiesto político, está en su derecho y de hecho, encontrará material suficiente para disparar toda la furia de la caverna adoctrinada por dogmas religiosos. Adelante, pero os lo he avisado. Este es un artículo científico sobre biología y psicología evolucionista, y como tal, no es ni políticamente correcto, ni tiene afiliación política. Es ciencia, y si quieres ir contra ello, o argumentas con ciencia o no tiene ningún sentido el posible debate que se puede generar.

Hace tiempo que quería hablar sobre este tema, pero las declaraciones del ministro de justicia Gallardón me han hecho dar el gran paso de meterme en este berenjenal. El otro día, en su intención de cambiar la ley del aborto, dijo que "las mujeres se ven sometidas 'en muchas ocasiones' a una 'violencia de género estructural por el mero hecho del embarazo'". Posteriormente aclaró que esa "violencia estructural" era el miedo a perder el trabajo por quedarse embarazadas.

Al escuchar estas palabras me quedé boquiabierto. No porque fuesen polémicas, sino porque es la primera vez que escucho un argumento científico en un tema tan politizado como lo es la legislación del aborto. No quiero decir ahora que Gallardón sea un eminente antropólogo. Posiblemente fue una frase que salió de un calentón político y sonó la flauta (como cuando un pastor de los Monegros dice "la rapidez con la que pasa el tiempo depende de lo que estés haciendo, Ñaaaaaaaaa", y no quiere decir que sepa de física cuántica, aunque la frase sea correcta vista desde ese punto de vista). Pero para entender la profundidad de las declaraciones tenemos que conocer a alguien.

Os presento a Robert L. Trivers. 

Este es uno de los autores más influyentes en temas de evolución, selección sexual y uno de los más citados en psicología evolucionista. Para que os hagáis una idea, sus ideas fueron las que le dieron pie a Dawkins para escribir "El gen egoista" (hasta tal punto que el prólogo de la primera edición era de Trivers). Aquí tenéis su web personal.

¿Y qué escribió Trivers para ser tan famoso? 

Hoy nos vamos a centrar en 2 artículos. En 1971 (en el centenario de "El origen del hombre" de Darwin) definió (basándose en el artículo de Hamilton en 1964 sobre selección de parentesco) la inversión parental. Este es el primer concepto que debemos entender.

En animales con reproducción sexual (y el hombre es uno de ellos), cada individuo debe maximizar su éxito reproductivo. Para ello, debe encontrar una pareja reproductiva y después invertir recursos en que su descendencia tenga a su vez descendencia, es decir, que crezca, tenga una condición suficiente como para encontrar una buena pareja reproductiva y tener descendencia.

La inversión parental (IP) se define como el coste que debe destinar un progenitor a un descendiente en detrimento de otros descendientes, actuales o futuros. Este coste, no sólo son recursos, ni energía, ni tiempo. Sino que cualquier coste, incluido un coste de condición (riesgo de ser herido al defender a su descendencia) o un coste de oportunidad (invertir en un embrión y llevar hasta el final el embarazo en lugar de en posibles futuros embriones más viables o de mejor calidad) puede ser considerado un coste de inversión. Ojo a la condición en la que se define la inversión parental, ya que es discriminativa. Un coste destinado a un descendiente no puede recibirlo otro descendiente. Esto nos lleva al siguiente concepto.

Conflicto padres-hijos. Este concepto lo introdujo en 1974 y tiene que ver con que la estrategia que pueden elegir para la asignación de la inversión parental los padres y cada uno de los hijos puede ser diferente. Los hijos van a querer que los recursos se inviertan en ellos mismos, y en cuanta más cantidad y tiempo, mejor. Sin embargo, la estrategia de los padres va a ser siempre maximizar su éxito reproductivo, por lo que pueden decidir dejar de asignar inversión parental en un descendiente e invertirlo en otro, actual o futuro.

Ahora muchos de vosotros estaréis pensando que esta es una visión maquiavélica del mundo, que vosotros queréis a todos vuestros hijos por igual, pero ya os lo he avisado. La psicología evolucionista no es políticamente correcta, y tampoco lo es vuestro cuerpo y vuestro cerebro.

El conflicto padres hijos comienza muy pronto, a los primeros días a partir de la concepción. El óvulo fecundado debe implantarse y comenzar a lanzar hormonas en el sistema sanguíneo de la madre para evitar que ésta tenga la regla y aborte. Para ello, la célula fecundada genera una hormona, la Gonadotropina Coriónica Humana o hCG, que mantiene la producción por parte de la madre de progesterona y previene que tenga la regla y aborte. Este es el primer conflicto madre-hijo. Si la célula fecundada no genera suficiente hCG, la madre abortará, ya que la cantidad de esta hormona es un indicador fiable de la calidad del feto. De hecho, los niveles de hCG es la hormona que se utiliza en los test de embarazo y una de las que intervienen en la medición del triple screening para detectar cromosopatías en el feto.

Un hecho interesante es que estas hormonas, generadas por la placenta, son creadas por los genes paternos, no por los maternos. Como ya hablamos en el artículo sobre la expresión de los genes, hay situaciones en las que algunos genes se activan o inhiben dependiendo de si vienen de parte de la madre o del padre. En el caso de la placenta, la madre no tiene razones para evaluar la calidad de sus propios genes, pero si los del padre que ha elegido por medio de selección sexual. Por ello, los genes de la madre se inhiben en la placenta y son los del padre los responsables de la regulación de este tipo de hormonas.

A partir de aquí, hay una guerra entre la madre y el hijo sobre los recursos que se deben destinar al feto y sobre si se debe interrumpir la inversión parental de la madre (abortar) e invertir en un futuro feto con mejor calidad o seguir adelante con el feto actual.

Algunos de los síntomas más molestos del embarazo son consecuencia de esta lucha. Por ejemplo, la cantidad de nutrientes que el feto reciba a través del intercambio madre-placenta dependerán de la tensión arterial de la madre, por tanto el feto tenderá a alterar la tensión de la madre para obtener más nutrientes y la madre a reducir su tensión arterial para mantenerla en niveles normales y a la vez, para evitar que un feto que no es capaz de producir hormona suficiente se desarrolle. Esto hace que la madre tenga bajadas de tensión en los primeros meses y que el feto produzca sVEGFR1, una hormona que aumenta la tensión de la madre. Si esta lucha en el conflicto madre-hijo va demasiado lejos, aparece la preeclampsia, un síndrome causado por una elevada tensión arterial de la madre y que puede poner en peligro su vida y la del bebé.

También el feto va a modificar la producción de insulina de la madre, de forma que aumente el tiempo en el que hay un aumento de glucosa en sangre tras haber comido y así aumentar la cantidad de recursos que recibe a través de la placenta. Esto lo hace a través de la hormona lactógeno placentario humano o hPL. Como en el caso anterior, puede haber casos en los que el feto gane demasiado terreno en el conflicto materno-fetal, y hay riesgo de que aparezca la diabetes gestacional. Precisamente este riesgo es lo que se mide en la famosa prueba de "la curva" de glucosa en las embarazadas.

Después de ver estos mecanismos de la madre de evaluación de la calidad del feto y mecanismos de aborto natural, no es raro ver como el 30% de los óvulos fecundados no llegan a los tres meses de embarazo debido al alto ratio de mutaciones espontáneas. Los abortos naturales son un mecanismo de terminación de inversión parental de una madre con el feto en favor de futuros fetos de mayor calidad y viabilidad.

...Pero ¿qué hay de los abortos provocados?

Al fin y al cabo, tanto los métodos anticonceptivos, como la píldora, el aborto o el infanticidio son métodos de terminación de la inversión parental en un descendiente para invertir en otros descendientes (actuales o futuros) y aumentar el éxito reproductivo de los padres. Por ello, es interesante ver los patrones de comportamiento en infanticidio en diferentes culturas para ver los escenarios evolutivos que llevan a cabo que se termine la inversión parental en un descendiente.

Varios estudios (y otros en "Handbook of evolutionary psycology" p.631) muestran como una de las causas más comunes en casos de infanticidio por parte de las madres (en los que se elimina la incertidumbre paternal), después de causas biológicas (malformaciones, defectos en el bebé), están la edad de la madre y el difícil acceso a recursos (desempleo, falta de padre que aporte recursos, partos múltiples o haber nacido demasiado cercano en el tiempo al anterior hijo).

Se puede inferir que el módulo que dispara la interrupción de la inversión parental (IP) en casos de infanticidio será el mismo en otros casos de interrupción de la IP, como el aborto voluntario, el uso de la píldora del día después o los anticonceptivos. Éste comportamiento se desencadena en el escenario de la adaptación evolutiva de encontrarse la madre falta de los recursos suficientes para sacar adelante el niño y decidiendo eliminar la inversión parental en él para mejorar su situación antes de tener otro hijo a quien poder destinar mayor cantidad de recursos y maximizando su posibilidad de supervivencia y condición. De esta forma, se maximiza el éxito reproductivo global de la madre a costa de la la inversión parental en el descendiente actual.

Ahora volvemos un poco a la política. El Partido Popular, el mismo al que pertenece Gallardón, el autor de las declaraciones de las que hablábamos al comienzo de este artículo, ha llevado a cabo una reforma laboral con la que se facilita la "flexibilidad laboral", un eufemismo para decir que se facilita el despido de personas con contrato indefinido.

Siguiendo con la ciencia del artículo, no nos sorprenden ahora los casos en los que las mujeres esperaban hasta tener un contrato indefinido para quedarse embarazadas y cuando tenían el contrato no tardaban mucho más de tres meses en anunciar su nuevo bebé.

Sin embargo, con esta flexibilidad con la que cualquiera puede perder su contrato indefinido se está fomentando precisamente esa "violencia estructural" de la que habla Gallardón. De esta forma, el PP está activamente promoviendo el aborto, eliminando la seguridad de recursos que aportaban los contratos indefinidos para las mujeres que deseaban quedarse embarazadas. Con esta reforma lo que se consigue precisamente es que se dispare el comportamiento de interrupción de la inversión parental (i.e. aborto).

¿Qué medidas debería llevar a cabo un gobierno que realmente desease disminuir los casos de aborto voluntario?

Obviamente, la criminalización del aborto no es la solución, ya que eso sólo conllevaría la proliferación de clínicas ilegales donde las mujeres se someten a operaciones en condiciones insalubres y con alto riesgo para la madre en lugar de en un hospital con la seguridad e higiene que aporta un servicio sanitario en condiciones. Eso, o irse un par de semanas a otro país donde el aborto sea legal y volver "con menos equipaje" del que se fueron.

Cambiando una ley no cambias millones de años de evolución de reproducción sexual, selección sexual, inversión parental y conflicto madre-feto. Estos mecanismos de estrategias de inversión parental, incluida su interrupción, existen en todos los animales con reproducción sexual, incluidos insectos, aves, mamíferos... ah sí, y humanos. ¿Cambiar la ley va a hacer que la gente no quiera abortar? No. Simplemente lo hará ilegal, pero el módulo de interrupción de la IP seguirá ahí.

Si de verdad se está interesado en que la gente no aborte, lo que hay que hacer es evitar que la mujer llegue a ese escenario evolutivo y se dispare el módulo de interrupción de la IP. Van desde evitar embarazos no deseados a protección y promoción de obtención de recursos en caso de embarazo.

Las medidas que podría llevar un gobierno que se preocupase de verdad por disminuir el número de abortos podrían ser:
  • Una educación sexual de calidad en colegios e institutos y acceso a los menores a métodos anticonceptivos, como preservativos y la píldora del día después de una manera segura, tanto para ellos como anónima para evitar conflictos con sus padres o no pedirlas por miedo a ellos. Como hemos visto que a menor edad, más riesgo de aborto voluntario e infanticidio.
  • Facilidad de acceso a preservativos, píldoras anticonceptivas y la píldora del día después a la población general. Ya sea facilitándolos gratuitamente, aumentando la facilidad a su acceso, bajando el precio, aumentando los puntos de dispensación y/o la información sobre ellos.
  • Subvención económica (real y no simbólica) a los recién nacidos y continua durante los primeros años. 
  • Mecanismos de seguridad laboral tanto para la madre como para el padre en el puesto de trabajo en caso de maternidad/paternidad.
  • Aumento de los permisos de maternidad y paternidad y conciliación de la vida familiar y laboral. 
  • Creación de servicios públicos de asistencia durante los primeros años de vida del bebé, ya sea con un servicio de ayuda en el domicilio, de niñeras público, aumento de guarderías públicas.
Podría haber muchas más, pero todo lo que salga de estas pautas, cae fuera de la ciencia y psicología evolucionista y entra dentro de la fantasía política, la doctrina religiosa o ideológica y la estupidez. Que se dejen de tonterías y que lean más ciencia si realmente quieren resolver los problemas reales. 

Con la reciente reforma laboral el PP ha hecho más para favorecer el aborto que cualquier ley de gobiernos anteriores, lo que le convierte de facto en un partido pro-aborto (aunque no "pro-decisión de la mujer"). 

jueves, 23 de febrero de 2012

¡Qué niño más mono!

Hace ya un tiempo escribí un artículo sobre si elegir bandoleras o carritos para bebés, especialmente en los primeros meses.

Hoy he visto un artículo que han publicado en uno de los blogs de Psychology Today titulado "¡Trata a tu hijo como a un mono!" en el que hablan del escenario evolutivo en el que se debió llevar a cabo esta adaptación que tienen los bebés humanos de calmarse cuando son cogidos en brazos y de por qué odian los carros.



También es interesante la segunda parte del artículo, en la que habla de como el ruido ayuda a dormir a los bebés más que el silencio. La explicación a este fenómeno es que la naturaleza no es silenciosa, y por ello un ambiente con ruido es un ambiente sin peligro. En el experimento, el 80% de los niños se durmieron antes de 5 minutos de estar escuchando ruido blando mientras que sólo el 25% se durmió tras 5 minutos de silencio.

Esta es otra de las lecciones que la psicología evolucionista puede dar a los nuevos padres. Si quieres dormir más por las noches, coge a tu hijo y ponle ruido blanco (o música tranquila, que igual se te hace más llevadero).

lunes, 6 de febrero de 2012

Biología de la personalidad

Como ya comenté en el artículo sobre la teoría de la señalización, la antropología y la psicología evolucionista nos ayudan a entender cómo funciona el marketing y la sociedad consumista en la que vivimos. En ese artículo introduje el concepto de los 5 grandes rasgos de la personalidad y ya adelanté que eran muy importantes por dos motivos importantes:

  • Son relativamente estables a lo largo de toda la vida
  • Son hereditarios
¿Pero por qué son estables y hereditarios?

Porque estos rasgos son la manifestación externa de una serie de factores genéticos y físicos tanto de nuestro cuerpo como de nuestro cerebro (por cierto, ¿hay diferencia entre cuerpo y cerebro?). En este artículo (prometí que sería más técnico que otros y aviso que será largo, aunque muy interesante) intentaré dar pistas sobre las bases biológicas de cada rasgo y a su vez intentaremos ver qué otras cosas nos puede decir ese rasgo de la persona que lo muestra. ¿Comenzamos?



Apertura

Este rasgo está intensamente vinculado con el sistema inmune comportacional del que hablamos en el artículo sobre el racismo. Cuanto más comprometido tengamos el sistema inmune, menos apertura mostraremos. Esto puede cambiar en el tiempo ligeramente como pasa en el caso de las mujeres embarazadas, que tienen el sistema inmune comprometido. Estos comportamientos están asociados a la emoción social del asco, que tiene su base de actividad en una región del cerebro llamada cortex insular.

Lo interesante con esta parte del cerebro es que también interviene en otras actividades importantes, ya que es parte de los centros somatosensoriales del cerebro. Es aquí donde el cerebro "siente" los órganos internos, donde el cuerpo se siente a sí mismo. 

Goeffrey Miller en Spent habla de que este rasgo de la personalidad está íntimamente ligado al pensamiento creativo e inclusivo. Esto se debería a que individuos con altos niveles de defensas tendrían un bajo sistema inmune coportacional, lo que les mantendría abiertos a otras culturas, costumbres e ideas. Este tipo de pensamientos inclusivos sería la causa por la que la apertura está directamente relacionada con la inteligencia y la creatividad. 

Además, los individuos con alta apertura tienen un mayor pensamiento fantástico y creativo. Esto, según nos cuenta Michael Shermer en su libro The Believing Brain estaría relacionado también con una menor sensación de propia agencia (con base en el córtex insular), lo que llevaría a que en casos extremos se llegue a esquizotipias y psicosis, en los que la persona identifica como ajenos pensamientos propios. 

También en el otro extremo personas con el sistema inmune comprometido y baja apertura tenderán a comportamientos que promuevan la protección de su grupo social, más tradicionalistas y etnocentristas.

Hay ciertos comportamientos en las personas que nos pueden dar pistas sobre su nivel de apertura. Por ejemplo, costumbres como la decoración corporal (piercings, tatuajes, escarcificaciones...) son una forma de señalizar en muy diversas culturas que eres capaz de realizarte heridas en la piel sin perjudicar tu salud, lo que para un sistema inmune comprometido podría resultar en infección y peligro de enfermedad. 

En otro ámbito, Miller también habla del uso de ciertas drogas alucinógenas o el gusto por ciertas formas de arte no convencional como una forma de mostrar grados elevados de apertura y a la vez alto grado de estabilidad mental, ya que habría un mecanismo por el cual la cantidad e intensidad con la que nos involucramos en pensamientos fantásticos o extraños estaría relacionada con nuestra capacidad para tolerarlos dentro de la normalidad y sin caer en psicosis o esquizofrenias. Es similar al ejemplo del Ferrari. Sólo lo tienen los que pueden pagarlo, al igual que sólo le gustan las películas de Lars Von Trier a aquellos que pueden verlas sin sentir que se van a volver locos. 


La creatividad, el pensamiento fantástico o la curiosidad por culturas externas nos da también pistas sobre su grado de apertura. Además, podemos tratar de encontrar ciertas microexpresiones de asco social para detectar el nivel de aceptación de nuevas costumbres, culturas o personas como signo de baja apertura.


Responsabilidad

Este rasgo estaría asociado a los procesos de aprendizaje y condicionamiento, y por tanto dependientes de la dopamina (transportadores, sensibilidad, receptores, reabsorción...). En los dos extremos de la escala tenemos por un lado los transtornos obsesivos-compulsivos (TOC) y por otro los transtornos de la atención e hiperactividad (ADHD). Ambos parecen estar relacionados con procesos relacionados (TOC y ADHD) con este neurotransmisor. 

A su vez, este rasgo también parece estar relacionado con la actividad del córtex prefrontal. Esta parte del cerebro es la que modula e inhibe comportamientos impulsivos, lo que ayudaría a llevar a cabo tareas que requieren tiempo, paciencia y atención para ser terminadas. 

Al igual que con la apertura podemos encontrar señalizaciones de todo tipo. Desde mascotas que requieren cuidados continuos (sacarlas de paseo, peinarlas, vacunarlas, ponerles comida a todas horas...), manualidades complejas, objetos que requieran un alto mantenimiento y sean frágiles... Al igual que en el caso anterior, estas personas deben ser capaces de mostrar estos rasgos complejos sin llegar a la obsesión, ya que en ese caso sería un rasgo dañino para su condición y sería evaluado como tal por otros. 

Este es un rasgo que seguramente te gustaría encontrar en un nuevo empleado o si estás buscando un buen padre para tus hijos (o al menos que cuide de los que tú tengas, sean o no suyos). 


Amabilidad

Este rasgo es especialmente interesante, ya que tiene mucho que ver con la selección sexual. Este rasgo está relacionado inversamente con la testosterona. A más testosterona, menos amabilidad. Esto hace que los hombres presenten menos amabilidad que las mujeres... Pero ¿por qué?

La testosterona afecta a la competencia por posibles parejas reproductivas. A más testosterona, más comportamientos dominantes, más confrontaciones intrasexuales y más gasto notable (no necesario) se realizará. Las personas con menos amabilidad suelen creer en sistemas meritocráticos (cada uno tiene lo que se merece) que serían los mismos en los que se basan las competiciones deportivas (las cuales son una forma fiable y sin coste de condición (heridas o muerte) para competir por posición social y reproductiva). A su vez, esto implica comportamientos extremos más narcisistas y antisociales, perjudicando la colaboración y los comportamientos de grupo. 

Por otro lado, hay momentos en la vida del hombre en los que la testosterona disminuye y este rasgo aumenta. Por ejemplo, las lágrimas de las mujeres incrementan los niveles de oxitocina, bajando los de testosterona. Ser padre, también. Esto estaría relacionado con la necesidad de disminuir los niveles de agresividad en este tipo de escenarios evolutivos (no queremos que el recién padre haga daño al bebe cuando no le deje dormir por las noches, ¿no?).

Por otro lado, la oxitocina nos hace ser más sociables, más empáticos y más colaborativos. Como podemos ver, esto tiene mucho que ver con la teoría de la mente de la que hemos hablado ya en otros artículos. También cambia los sistemas de meritocráticos a igualitarios, donde el altruismo nivela las desigualdades en el grupo social.

A partir de esto, podemos empezar a identificar marcadores de testosterona y señalizadores de competitividad, altruismo, cooperación, narcisismo o agresividad para inferir la personalidad de quien tenemos en frente.

También podemos utilizar las microexpresiones, ya que el desprecio puede aparecer en escenarios en los que no se siguen las reglas establecidas o cuando en un sistema meritocrático se detecta que alguien posee una posición o título que no merece.


Estabilidad

Si la amabilidad no era cosa de hombre, la estabilidad no es cosa de mujeres. Este rasgo sería más bajo en mujeres que en hombres y reflejaría el grado de necesidad de control sobre el entorno y estaría basado en la serotonina (igual que la dopamina para la responsabilidad, no sólo en cantidad, sino sensibilidad, transportadores, reabsorción, etc.). 

En el libro The Believing Brain, Shermer nos habla de como el nivel de ansiedad está relacionado con esta necesidad de control y como niveles altos de ansiedad hacían que el umbral de reconocimiento de patrones en ruido aleatorio bajase. Esto hace que se detecten patrones que en condiciones de reposo no se verían, lo que puede llevar a falsos positivos. 

Este es un mecanismo que según la psicología evolucionista parece haber surgido en entornos en los que el hombre (o sus ancestros evolutivos) convivían con depredadores. Esto hacía que posibles patrones (ruidos, movimientos de hojas, figuras o siluetas entre la maleza, etc.) pudiesen ser señales de la presencia de un depredador. En estado de alerta (=estrés), el umbral que distingue estas señales del ruido disminuiría, lo que nos haría más propensos a encontrar patrones. Los falsos positivos en estos casos tendrían un bajo coste (correr un rato) comparados con los riesgos de cometer un falso negativo (ser comido). 

A su vez, este umbral modifica el mecanismo para reconocer errores que está localizado en el ACC (Anterior Cingulate Cortex). Esto estaría relacionado con lo que hablábamos hace ya unos meses de las disonancias cognitivas y los dos hemisferios del cerebro, dando lugar a racionalizaciones, auto-engaños, negaciones, etc.

Este rasgo parece estar también asociado con la actividad del córtex prefrontal izquierdo, que según Iain McGilchrist en El Maestro y su Emisario, modula los niveles de atención focalizada. Trastornos extremos de este rasgo, como algunos tipos de depresión, están asociados a actividad anormal en esta parte del cerebro. 

Como ya hemos hablado, las mujeres tienden a tener menos estabilidad que los hombres, aunque podemos ver pistas de este rasgo en muchas personas. Reconocimientos de patrones, como el horóscopo, creer en el destino, supersticiones o situaciones de racionalización y autoengaño nos dirán que es una persona con baja estabilidad. También muestras de estrés, depresión o en casos extremos, paranoias (en las que el reconocimiento de patrones es ubicuo) pueden darnos pistas de este rasgo de la personalidad. 


Extroversión

Este rasgo lo que nos va a definir es la intensidad de las señalizaciones que realiza y su interacción con el resto de personas. Parece ser que no hay una hormona clara que defina esta personalidad. Hay estudios que la relacionan con la dopamina, otros en según que entornos con la testosterona y otros incluso con la bi-simetría y la apertura (2). 

Este rasgo nos va a dar una idea de cuánto gasto extra va a hacer la persona en otros rasgos de la personalidad con la intención de señalizarlo. Esto es interesante, ya que para el marketing se busca a este tipo de personas. Son los que se gastan 600€ en el nuevo iPad, pasan horas y horas haciendo un barco con palillos, corren maratones, se han leído todos los libros del señor de los anillos y van a ir disfrazados de enanos a ver El Hobbit o llevan colgadas una cruz o una pulsera con su gema del signo del zodiaco. 

Suelen ser los que se gastan más tiempo y energía (y en ocasiones dinero) en señalización. Por ello son un gran mercado para nuevos productos, ya que son los early-adopters. Los que se compran el último móvil antes de que salga en España, los que se bajan el último libro de Canción de Hielo y Fuego antes de que sea traducido o ven las series en inglés sólo porque quieren verlas un día antes. 


¿Y ahora qué?

Después de este artículo, ya puedo introducir en los siguientes estos conceptos y utilizarlos. Prometo nuevos artículos interesantes. Entre ellos estoy pensando en una serie: "Destripando a Disney", en la que analizaré desde un punto de vista antropológico y de psicología evolucionista diferentes películas de Disney. ¿Alguna petición especial o sugerencia? 

viernes, 27 de enero de 2012

¿Tienes cara de Pagafantas?

Paul Ekman, el padre de las microexpresiones, cuenta en su libro Emotions Revealed como su maestro Silvan Tomkins era capaz de conocer la personalidad de las personas a través de sus caras. Para probarlo, una vez Ekman preparó un experimento con varias caras de tribus indígenas de Papúa Nueva Guinea que había hecho en sus viajes, eliminando cualquier accesorio o decoración que pudiese dar pistas a Silvan. Este acertó no sólo los aspectos de la forma de vida de las tribus (muy diferentes entre sí), sino que incluso acertó detalles relativos a los rituales sexuales de una de las tribus sólo mirando a sus caras.

¿Sería capaz Silvan Tomkins de distinguir a un pagafantas? 



Un "Pagafantas" (aunque el otro día me enteré que ahora se llaman "Emilios") son esos hombres a los que  las mujeres quieren sólo como amigos y que no ven posibilidad alguna de acabar con ellos de una manera romántica. Sin embargo, el "Pagafantas" (o "Emilio") sigue quedando con ella con la esperanza de que un día caiga en sus brazos.

Tras esta definición, voy con la ciencia. Estaba yo documentándome para el que debía haber sido el siguiente artículo (sobre la biología de los 5 Grandes rasgos de la personalidad) cuando he encontrado este interesante estudio. No es nuevo, pero si que me ha hecho gracia un gráfico que pondré un poco más abajo.

El estudio habla de como afectan los marcadores de testosterona en lo atractivo que es un hombre para las mujeres (independientemente de la simetría facial).

¿Cuales son estos marcadores que hacen más atractivo a un hombre?

Tiene un poco de truco. Por un lado están los marcadores de testosterona en los hombres:
  • Crecimiento lateral del hueso cigomático (pómulos), mandíbula y barbilla
  • Crecimiento frontal de la cresta supraorbital (el "hueso de las cejas")
  • Alargamiento del hueso facial inferior (mandíbula)
  • Vello facial

Por otro lado los marcadores de estrógenos en las mujeres son: 
  • Mejillas prominentes
  • Mandíbula más corta, estrecha y baja
  • Labios gruesos (hay una correlación entre la acumulación de grasa en los labios y en otras partes específicas del cuerpo de la mujer debida a los estrógenos)
  • Ojos grandes

El estudio habla de que los hombres más atractivos son aquellos que tienen marcadores de testoterona y marcadores de pocos estrógenos. En especial, se ha encontrado que los marcadores que las mujeres valoran más atractivos son una mandíbula cuadrada (alto nivel de testosterona) y labios delgados (bajos niveles de estrógenos). 

En el estudio hicieron una serie de caras, de 100% masculinos a 100% femeninos. Os pongo una muestra de como fue la sucesión de caras que utilizaron. 


Le pidieron a un grupo de mujeres que eligieran entre todas las caras posibles entre la 100% masculina y la 100% femenina varias caras en especial. La cara del hombre más atractivo, del más dominante, del más estándar, del más amigable, del que sería mejor padre...

De entre los resultados obtenidos, hay un gráfico que me llamó especialmente la atención. 

Las marcas son las siguientes: 
  • MaM es el hombre más masculino
  • AvM es el hombre promedio
  • El gráfico de izquierda a derecha decrece en testosterona. En el extremo de la izquierda está el hombre 100% y al final un andrógino 50% hombre 50% mujer (más a la izquierda sería mujer con rasgos de hombre).
Como podéis ver, hay un punto en el que las curvas de "amante" y "amigo" se entrecruzan justo antes de llegar al hombre promedio (según el nivel de testosterona). A partir de este punto, tienes muchas posibilidades de tener cara de "pagafantas", y más cuanto menor testosterona tengas (o muestres que tengas, o sea, más a la derecha estés del gráfico). 

¿Eres un pagafantas y te preguntas si hay esperanza?

Puede ser... aunque el nivel de testosterona que define los marcadores más fiables (tamaño y forma de los huesos) ocurren en la pubertad. Sin embargo, niveles altos de testosterona pueden reconocerse mediante la masa muscular, la distribución de grasa en el cuerpo, vello corporal e incluso el olor, así que aún hay esperanza después de la pubertad.

Hay algunas formas de incrementar el nivel de testosterona, aunque para elegir una de ellas tienes que primero plantearte qué líneas estás dispuesto a cruzar. Veamos algunas de ellas:
  • Medicación: Hay tratamientos hormonales orales e incluso de geles que se absorben a través de la piel que incrementan los niveles de testosterona e incluso cambian la fisionomía. Aunque este tipo de tratamientos deben ir siempre acompañados de receta y supervisión médica, así que no creo que haya que ir tan lejos para curar el pagafantismo. 
  • Toxoplasmosis: El Toxoplasma gondii es un parásito intestinal de los mamíferos cuya infección puede venir acompañada de cambios en el comportamiento que parece que están asociados a un incremento en los niveles de testoterona. Sin embargo, no creo que sea la mejor forma de curar el pagafantismo (por favor, no seáis idiotas y no toméis esta opción en serio o seréis dignos candidatos a un premio Darwin).
  • Ve porno: Los vídeos eróticos han demostrado aumentar los niveles de testosterona en jugadores de rugby. El mismo efecto se consiguió con videos agresivos, pero entre la lucha libre y el porno, tienes donde elegir. De esto no voy a poner vídeo ni fotos en este artículo.
  • Habla con una chica joven: Esto también aumenta el nivel de testosterona, aunque si eres un pagafantas es porque eso es lo ÚNICO que haces, así que yo que tú probaría también otra de las vía que hemos mencionado anteriormente (salvo lo de la toxoplasmosis, recuerda que eso era sólo curiosidad científica y una broma...).
Además de todo esto, también podéis dejar de leer artículos en blogs sobre como dejar de ser un pagafantas aumentando vuestros niveles hormonales y directamente hablar con la chica. Es más directo, seguramente dolerá, pero por lo menos no te pasarás un par de meses haciendo ejercicio, viendo porno o en el peor de los casos, haciendo la instrucción militar y pagando el crédito de tu nuevo Ferrari (además de pagando Fantas mientras ella se va con otro).

Además, la testosterona compromete es un inmunodepresor, por lo que te bajarán las defensas y puede que caigas enfermo. Si sueles tener problemas de salud, no es una buena idea. Por eso mismo la testosterona es un indicador fiable, ya que sólo aquellos con un buen sistema inmune pueden permitirse grandes cantidades de inmunodepresores (testosterona y estrógenos en el caso de las mujeres) y no caer enfermos, lo que se cargaría tu simetría facial y la uniformidad de la piel.

En el siguiente artículo veremos un poco más en detalle qué efectos tienen unos niveles altos de testosterona en la personalidad.


ResearchBlogging.org Johnston, V., Hagel, R., Franklin, M., Fink, B., & Grammer, K. (2001). Male facial attractiveness: evidence for hormone-mediated adaptive design Evolution and Human Behavior, 22 (4), 251-267 DOI: 10.1016/S1090-5138(01)00066-6

lunes, 16 de enero de 2012

¿Por qué los iPhones, los Ferraris y los coches de bebés son tan caros?

Hace ya unos meses que en mis posts hablo de "psicología evolucionista", pero aún no he llegado a explicar qué significa esta disciplina que tiene unos pocos años y que revolucionará las próximas décadas de campos tan dispares como la publicidad, la educación o la política (aunque como pudisteis leer en la serie "El cavernícola que votará por ti en 20N (1, 2, 3, 4 y 5)", este último campo ya está utilizándolo).

La psicología evolucionista surge, por un lado, por la limitación de la psicología convencional de explicar el comportamiento humano, ya que para muchos de los campos de la psicología convencional la explicación de un fenómeno del comportamiento humano empieza y termina con la descripción del mismo. Sabemos por ejemplo que existe la ansiedad al extraño en niños a partir de los 8 meses, pero la psicología no explica por qué.

Por otra parte, los continuos avances en campos tan diversos como la computación, la genética (tanto en su funcionamiento como en el procesamiento de genomas actuales y pasados), la arqueología, etología (en especial la primatología), biología, paleoecología, neurociencia, análisis químicos y de diferentes isótopos de restos arqueológicos y muchas otras ramas han hecho posible que podamos entender mucho mejor dos conceptos muy importantes:

  1. El comportamiento humano y el cerebro, como artífice del mismo, no es un órgano de propósito general, sino que han sido creados como adaptaciones evolutivas para salvar presiones del entorno concretas en el que se desarrollaron (que podían ser tanto aprovecharse de una situación para mejorar las posibilidades de supervivencia y número de su descendencia como evitar un peligro). 
  2. Estas adaptaciones evolutivas sólo se pueden llevar a cabo en un espacio temporal amplio de varios miles de generaciones, lo que implica que el entorno en el que aparecieron es muy diferente al que vivimos ahora mismo.
Así pues, donde la psicología al uso describiría la ansiedad al extraño de los bebés, la psicología evolucionista propone explicar por qué surgió este mecanismo poniéndonos en el lugar y tiempo en el que surgió este mecanismo. Para ello, como ya hemos hecho en algún artículo anterior, debemos viajar al África subtropical del pleistoceno y pensar cómo este comportamiento permitiría mejorar la supervivencia del bebé en una edad en la que empieza a gatear y es más probable que se encuentre con extraños.

¿Y esto qué tiene que ver con los iPhones, los Ferraris y los cochecitos de bebés?

En realidad, tiene todo que ver, pero para llegar allí, tenemos que ir por partes. La primera nos la da la antropología con un modelo para entender el comportamiento humano llamado modelo de señalización (signaling). Todos nosotros somos unos atención-olicos, unos adictos a la atención, pero ¿a la atención de quien? 

Nuestro comportamiento está diseñado para llamar la atención de aquellos que pueden darnos recursos limitados, o acceso a ellos. Además, lo hacemos de una forma inconsciente e instintiva. Un ejemplo es la llamada "solicitud parental discriminativa" y es la que explica por qué los niños buscan la atención de los padres mandando señales continuamente de salud, energía, condición física, mental, etc. El lado oscuro de este fenómeno es que durante nuestra evolución, en momentos de escasez los padres debían elegir a qué hijo destinar los recursos, así que aquel que daba signos de tener más posibilidades de sobrevivir, era el que recibía los recursos dejando al resto a su suerte. 

Lo mismo ocurre con nuestros jefes (que son los que nos conceden las promociones de puesto y las nóminas mensuales), nuestros propios hijos (a los cuales queremos convencer de que somos padres perfectos), con los familiares cercanos y amigos (que pueden ayudarnos en caso de necesidad o en caso de éxito suyo, pueden ofrecernos una posición mejor a la que tenemos), y por supuesto, con posibles parejas reproductivas. 

¿Y cómo llamamos la atención?

Eso depende muy mucho de a quién quieras conquistar, pero usualmente suele haber cuatro grandes aspectos sobre los que llamar la atención:
  • Poder económico: disponibilidad de dinero, tiempo, posesiones, etc.
  • Poder social: Cuál es tu posición en tu grupo de amigos y el poder de estos. 
  • Salud física: Marcadores de belleza y sexuales.
  • Salud mental: Rasgos de la personalidad (los cinco grandes) e inteligencia (G).


Para poder "fardar" de cualquiera de estos cuatro aspectos, los seres humanos realizamos comportamientos de manera inconsciente que muestran "como de sobrados" vamos de cada una de estas facetas. Claro está que no todo el mundo puede mandar señales de todo, ya que cada una de estas cosas por separado es muy costosa y muy pocas personas pueden permitirse ese derroche de energía y recursos. Por ello, cada persona elegirá aquellos puntos en los que sepa que tiene puntos fuertes y los desarrollará de las maneras más extravagantes posibles con el fin de mostrar que su condición es tan buena que puede permitirse el lujo de derrochar ese tipo de señales. 

La buena (o mala) noticia es que antes, para mostrar tus habilidades musicales debías aprender a tocar un instrumento, saber cantar y la originalidad de saber componer una canción para alguien a quien quieres impresionar. Ahora no hace falta. Puedes comprar un par de entradas para los Red Hot Chilli Peppers por unos cientos de Euros para que canten para tu novia (junto con otros miles de personas).

¿Qué nos está diciendo alguien que tiene un Ferrari? 



Nos está diciendo que tiene el dinero (poder económico) suficiente como para poder permitirse comprarse y mantener un coche de esa gama, además de la coordinación y reflejos (inteligencia y salud física) necesarios como para poder conducirlo. Además, nos hablaría también de su personalidad, pero para ello necesitamos hablar antes de los rasgos de personalidad. Os presento a los 5 Grandes (Big Five): 




Los Cinco Grandes (6 si contamos también a la inteligencia entre ellos) son los cinco grandes rasgos de la personalidad que se han identificado, probado y utilizado desde hace años en psicología y que se ha comprobado que: 
  • Varían mínimamente a lo largo de toda la vida
  • Son heredables
  • Los humanos tenemos una capacidad innata para poder evaluar cada uno de estos rasgos en cualquier persona con unos pocos minutos de conversación (e incluso escuchando una selección musical sin necesidad de ver o hablar con esa persona).

¿Queréis saber cual es vuestro perfil? Podéis hacer un simple test de 10 preguntas y os dará una puntuación bastante aproximada de vuestra personalidad. Podéis imprimir este gráfico y pintar sobre él vuestra puntuación, teniendo en cuenta que el 0 es la línea púrpura y que las zonas rojas son desórdenes de la personalidad que no se dan en personas equilibradas y sanas. Dependiendo del test, aparecerá Estabilidad o Neuroticismo. Una es opuesta a la otra. Yo he utilizado para el gráfico el positivo para que sean iguales. La G, es la inteligencia, donde la media de la población estaría en el centro (IQ-100).

Así pues, hemos evolucionado para evaluar y lanzar señales sobre estos rasgos de personalidad y es más, estamos predispuestos a juntarnos con aquellas personas que presenten rasgos de personalidad similares a los nuestros. En el próximo artículo hablaré de la biología de cada uno de estos rasgos y qué más nos pueden decir de la persona, pero por ahora nos quedaremos con este diagrama. 

Ahora, de nuevo. ¿Qué nos está diciendo el conductor de un Ferrari de su personalidad?

  • Nos está diciendo, además del dinero, que es extrovertido, ya que el coche es un señalizador muy llamativo y no tiene vergüenza en enseñarlo. 
  • Además, nos muestra también una baja amabilidad, ya que pudiendo haber elegido un modelo de bajo consumo, un híbrido o un modo de transporte público, se mueve en un coche que consume cantidades ingentes de combustible, aumentando la contaminación y en detrimento del medio ambiente.
  • Responsabilidad, ya que un coche así hay que tenerlo bien limpio, sin rasguños y en perfectas condiciones.

¿Y alguien con un iPhone que nos dice?

Si pensamos en el chaval de 17 años que está en la discoteca y que saca el iPhone para dejarlo encima de la mesa esperando a que las chicas lo vean, nos dice que:
  • Tiene dinero suficiente como para permitirse comprar un iPhone (aunque las ofertas de las compañías regalando este tipo de teléfonos se están cargando la fiabilidad de este señalizador). 
  • Además, está diciendo que es lo suficientemente inteligente como para saber manejarlo. 
  • Apple también se ha posicionado como marca de referencia de diseñadores gráficos y artistas digitales, por lo que si posees algo de esta marca también estás haciendo gala de tu "apertura" y creatividad. 
  • Además, si consigues que no se te caiga al suelo, que no te lo roben o no dejártelo olvidado en ningún bar de marcha hasta el momento de poder enseñarlo, también estás mostrando una alta responsabilidad. 

¿Vais viendo por qué la gente quiere pagar tanto dinero por un iPhone? 

La mala noticia es que todos estos rasgos puedes mostrarlos de una manera más eficaz con 10 minutos de conversación, pero no se lo digáis a nadie que se haya gastado 600€ en un aparato que vale 150 de fabricar (a no ser que queráis amargarle el día). 

¿Podrías conseguir el mismo (o mejor) efecto con unas botas o una camiseta que has pintado tu mismo? Seguramente sí. Si estás echando en falta la señalización del "dinero", plantéate si de verdad quieres gastar energía y recursos con alguien que da más importancia a ese marcador que a tu inteligencia, responsabilidad y creatividad. Estas las tendrás toda tu vida, el dinero no está tan claro...

¿Y los carritos de los bebés?

De nuevo hay que pensar quién quiere el comprador que reciba las señales y qué señales quiere mandar. ¿Qué nos está diciendo un vendedor cuando nos enseña dos sillas para el coche y nos dice que una es más segura que la otra (pero por supuesto mucho más cara)? Nos está diciendo: 

"Sabes que si eliges la barata y menos segura, tu mujer y futura madre de tu hijo (que está aquí delante) va a dudar de que vayas a ser un buen padre, ya que sacrificas la seguridad de tu hijo por unos pocos cientos de Euros". 


¿Y qué haces? Pues derrochas, por un lado dinero, mostrando que no te falta (indicador muy importante para una futura madre), y por otro responsabilidad, una cualidad esencial que buscará cualquier futura madre en el padre de su hijo. 

Así pues, el vendedor está contento porque ha hecho la venta de la semana, tu estás contento porque has mostrado que gran padrazo vas a ser, "porque la seguridad de tu hijo es lo más importante", y tu mujer vuelve a casa convencida de que su marido va a ser un padre ejemplar. 

Pero de nuevo la pregunta de antes... ¿Podríamos haber conseguido este efecto de señalización de una forma más eficiente y sin derrochar medio sueldo en una silla "ligeramente" superior? Supongo que cada caso es un mundo (como diría el vendedor de sillitas de bebés), pero hay que saber cuando estamos haciendo una compra racional y una compra derrochadora con un objetivo señalizador. De todas formas, en este caso hay muy pocas personas que se arriesguen a parecer un mal padre y encima tacaño, por lo que el negocio aquí es casi seguro.

Ahora os dejo un ejercicio hasta el siguiente artículo (que será más técnico y en el que hablaré más en profundidad de las 5 Grandes y lo que cada una implica). 

¿Cuántas de las compras que habéis hecho en la última semana han sido racionales y cuantas han sido un derroche con el fin incosciente de señalizar? 

¿Habría habido una compra alternativa de menor coste que hubiese señalizado mejor vuestra personalidad?

miércoles, 4 de enero de 2012

¿Es esta la sociedad que queremos?

Para empezar, os dejo aquí un vídeo que merece ser tomado con toda la atención. Se trata de Iain McGilchrist, el autor del libro "El Maestro y el Emisario", en el que nos explica la biología de la asimetría del cerebro, tanto anatómica como funcional, así como la relación entre ellos. Vamos a ver el vídeo:


En el libro nos habla de una historia de Nietzsche relacionándola con los dos hemisferios cerebrales. La historia cuenta la vida de un maestro que es el líder de un reino. Es devoto de sus siervos y les trata bien. Sin embargo, le va dejando poco a poco las funciones del gobierno a un emisario, el cual empieza a tomar el control y al final acaba por creerse él mismo el maestro. Para McGilchrist esto es lo que ha ocurrido con la sociedad en la que vivimos favoreciendo comportamientos centrados en el hemisferio izquierdo dejando al derecho sin poder.

Esto enlaza a su vez con varias noticias y varios libros que han surgido últimamente en los que se cuenta como durante los últimos años se han fomentado los comportamientos, actitudes y contrataciones en puestos de alto nivel de personas con tendencias psicópatas. ¿Es esta la sociedad que queremos, en la que este tipo de comportamientos se premia con puestos de directivo en rascacielos y grandes despachos?

También he tenido el placer de leer recientemente el libro de Geoffrey Miller "Must Have (Spent)". En él se explican las bases que da la psicología evolucionista y la antropología del consumismo extremo que define la sociedad en la que vivimos.

Nos ayuda a entender por qué para poder comprarnos unas zapatillas molonas tenemos que pasar 15 años de nuestra vida separados de nuestros padres 8 horas al día realizando tareas no intuitivas y aprendiendo conceptos abstractos que rara vez utilizaremos. Vivimos a varios kilómetros de nuestra familia a la que vemos unas veces al mes sólo durante unas horas, cogemos el autobús, el metro o el coche durante más de una hora para ir a un lugar donde durante al menos 8 horas al día realizamos tareas repetitivas y poco naturales para terminar yendo al supermercado para coger una lata de verduras y una bandeja de celofán de carne para acabar cocinándolo junto a tu pareja y si hay fuerzas, tener sexo utilizando un montón de métodos anticonceptivos para controlar el número de hijos que tenemos... Todo para poder pagarnos unas zapatillas de 120€.

¿Es esto para lo que el Homo Sapiens Sapiens está hecho?

Somos el primate más social que existe, pero no porque queramos, sino porque nos da placer ser sociables, nos gusta, nos relaja, lo necesitamos. Al igual que estamos diseñados para ser sociables, estamos también diseñados para ser felices realizando unas tareas que durante millones de años han hecho posible que lleguemos a donde hemos llegado.

Al final del libro hay unos ejercicios muy interesantes, entre ellos hay uno que me ha llamado mucho la atención, ya que tiene mucho que ver con lo que escribí sobre las mochilas de los bebés. Os lo traduzco a continuación:

El test de la vida natural
 Este test cuantifica como de parecida es tu vida actual con la que vivían nuestros ancestros. Anota honestamente cuántas veces has hecho cada una de las cosas que aparecen a continuación en el último mes:
  • Acunar en tus brazos a un bebé hasta que se duerma
  • Inventar una historia y contársela a un niño
  • Sentir el calor del sol en la cara
  • Satisfacer el hambre con fruta fresca
  • Satisfacer la sed bebiendo agua fresca
  • Mostrar valor protegiendo a un niño de un peligro
  • Mostrar liderazgo y valentía en una emergencia
  • Compartir una comida con padres, hermanos y otros familiares
  • Cotillear con un viejo amigo
  • Hacer un nuevo amigo
  • Hacer algo bonito y regalárselo a alguien
  • Arreglar algo que estaba roto
  • Mejorar una habilidad a través de la dedicación y la práctica
  • Aprender algo nuevo sobre un animal o planta que vive cerca de ti
  • Cambiar tu punto de vista sobre algo basándote en nuevas evidencias
  • Seguir el consejo de una persona mayor
  • Enseñar una habilidad útil, un arte encantador o un hecho interesante a alguien más joven
  • Acariciar un animal peludo, como un perro, un gato o un mono
  • Trabajar la madera, la tierra, el barro, la piedra o la tela con las manos
  • Reconfortar a un moribundo
  • Andar en una colina y sobre un riachuelo
  • Identificar un pájaro por su canto
  • Jugar un papel crucial en un ritual, festival, obra o fiesta 
  • Jugar en un deporte en equipo
  • Hacer un esfuerzo físico para conseguir un objetivo común con otros
  • Mantener contacto visual con alguien para mostrarle tu afecto
  • Recriminar a alguien que se ha comportado indebidamente, por el bien común
  • Resolver un conflicto utilizando el humor, el autocontrol emocional y la empatía social
  • Cantar, bailar o tocar instrumentos con un grupo de amigos
  •  Hacer reír a carcajadas a los amigos
  • Llegar al orgasmo a la vez con tu amante
  • Experimentar una belleza tal que te ponga los pelos de punta
  • Experimentar un océano de sensaciones de unidad con el cosmos que te haga pensar "así es como debería sentirse la iglesia"
  • Aplicar la Regla de Oro ayudando a alguien que lo necesite
  • Calentarte por la noche al fuego mirando las estrellas
Si la suma de todos ellos es menor que 100 y no eres feliz, deberías escribir un ensayo de 500 palabras sobre como esperas que tu vida sea feliz o llena de sentido si no estas haciendo nada importante por los demás o alimentando tu cerebro con experiencias para las que la evolución ha hecho que las encuentre importantes y valiosas.

Además de una visión muy interesante de la psicología evolucionista aplicada al marketing y a la sociedad consumista en la que vivimos, el libro es bastante activista y dedica los últimos capítulos a dar unas ideas (quizás algunas de ellas utópicas) sobre como mejorar el mundo en el que vivimos utilizando lo que sabemos de antropología. 

Tanto del libro de "El maestro y el Emisario" como del de G. Miller quería escribir más en detalle, pero he querido hacer este artículo antes de Reyes, ya que entre tantas compras y más compras, a veces se nos olvida que lo importante es ser felices y no comprar por comprar. 

¿Es esta sociedad la que queremos o vamos a cambiarla?